Casco Marboré por la cueva subterránea || Bujaruelo

Hoy en día, resulta tremendamente difícil ser original en todos los ámbitos de nuestras vidas debido en gran parte a la mayor accesibilidad y difusión que otorgan los nuevos medios a nuestros actos; y el deporte no es una excepción, sino probablemente uno de los mayores exponentes. Por ello, encontrarse en pleno puente de agosto rodeado de una ingente cantidad de gente en el único hueco libre en todo el valle de Ordesa (prácticamente literal y sino que se lo pregunten a Mark y Cris rumbo a Pineta), te hace sentir uno más y apaga parcialmente la emoción que proporcionan los retos y la aventura que se puede encontrar en estos lugares. Sin embargo, si en algo es especialista mi amigo David es encontrar la motivación y la pasión cuando parece que la cotidianidad te atrapa; y en esta ocasión su propuesta fue la que nos salvó de caer en lo común dentro de la marabunta de pseudo-montañer@s que se agolpaban en los campings de la zona.

A las 5 am del sábado 17 de agosto se producía el primer filtro, enorme por cierto, y es que a esa hora sólo unas diez o quice luces rompían la oscuridad de la zona de acampada de San Nicolás de Bujaruelo (1334 m), tres de ellas las de David, Espallargas y un servidor. Rumbo inicial el collado de Bujaruelo (2274 m), lugar que los franceses alcanzan en 10 minutos desde su lujosamente ubicado parking, mientras que nosotros llegamos con las primeras luces del amanecer tras dos horas de subida ininterrumpida y por qué no, disfrutada y valorada. De nuevo dentro de una romería de gente camino del refugio de Sarradets (2587 m), alcanzamos la concurrida pero no por ello menos espectacular brecha de Rolando (2804 m). Y de nuevo también la sensación de ser uno más aquella mañana parece invadirnos por momentos, menos mal que el “regalo” de David bloquea esa sensación casi de inmediato al acercarnos a la repisa superior que discurre paralelamente y por encima del famoso paso de los Sarrios, y que supone el segundo filtro del fin de semana con respecto a las propuestas comunes de la zona (véase Taillón, Góriz o la propia brecha).

IMG-20190817-WA0017

El distintivo de esta excursión consiste en primer lugar en una expuesta chimenea de II grado a la que se accede, no sin vértigo, por un estrecho y corto pasaje. Tras ella, una cueva parcialmente iluminada que en esta ocasión no es el fin, sino el medio para llegar a nuestro objetivo final, el Casco de Marboré (3006 m). No es de extrañar que ante tal panorama, las únicas tres personas que nos precedían en aquel sitio ese día se den la vuelta y nos miren adentrarnos, con la confianza que te da la lectura de tu blog de cabecera, en aquel recóndito lugar. En el interior de la cueva, la falta de luz y la humedad producen la sensación de cierta inseguridad en algunos movimientos necesarios para superar en oposición el resalte interior de IIIº. Sin embargo, David siempre en cabeza en estos pasos parece hacerlo sencillo y transmite confianza a los otros dos miembros, más inexpertos en estas lindes y que no terminamos de verlo tan claro. Tras la trepada, un angosto túnel conduce finalmente a la salida de la cueva, la cual negociamos sin mochila por lo estrecho del agujero y por aquello del IMC que no permite muchos lujos en aquella abertura. Lo que hasta ahora había sido “común”, se transforma instantáneamente en una sonrisa de disfrute por parte de David (que hasta el momento iba más reservón de felicidad por aquello de repetir pateada), en otro reto superado para Espa (y con este ya van mil, lo de este tío no tiene nombre) y algún improperio por mi parte fruto de la adrenalina del momento pero siempre de buen rollito (carita sonriente con guiño).

IMG_20190817_104348

Desde aquí, varías rampas fuertes nos sitúan finalmente en la cima del Casco donde ya no coincidimos con tanta gente y es que el esfuerzo necesario para llegar hasta aquí, incluso por la ruta normal, incluso para los franceses e incluso en el puente de agosto, selecciona a los premiados que desde este insólito rincón podemos apreciar las vistas del valle de Gavarnie, del Monte Perdido o del Vignemale entre otros.

IMG-20190817-WA0001

Un buen avituallamiento, bien de risas, torta y embutido y para abajo, esta vez sí por la ruta normal que incluye no obstante algún paso expuesto con cadena y todos los metros de desnivel que quieras hasta alcanzar, mediada la tarde, de nuevo el punto de partida. Atrás dejamos 24 km, casi 2000 metros positivos y 10 horas de actividad. No obstante, los números no son capaces de recoger y expresar el disfrute de una nueva aventura más, otro sitio menos que descubrir, la misma felicidad de siempre en compañía de los hermanos de otra sangre y con la cabeza reseteada para buscar nuevos retos y aventuras lejos de lo cotidiano y de lo habitual, que de eso tenemos muchos mucho en nuestro día a día.

Os esperamos en otra aventura de Al Filo, hasta entonces…

Pura Vida.

Alejandro.

¡AQUÍ EL VÍDEO!

IMG-20190817-WA0048

IMG-20190817-WA0023

Anuncios

Cresta de Gourgs Blancs: Tal vez una forma distinta de sentir lo mismo.

– ¿A dónde vais con bicicleta y piolet?

Nos pregunta un hombre desde la comodidad de su coche aparcado en el parking de Estós.

La respuesta fue lo que os contamos a continuación, una mezcla entre físico, técnica y espíritu aventurero. Lo de siempre vaya. Lo que nos gusta.

Empezaba a sentirse cansado ya el sol después de alumbrar y calentar todo el viernes cuando montábamos en nuestra bicicletas de alquiler, de esas modelo cachas de gimnasio. Ya sabéis, impecables por fuera, el interior ya es otra cosa. ¿El rumbo?, refugio de Estós, archiconocido para David y para mi, novedoso en cambio para Alex. Su primer refugio y seguro que no el último. Seguir leyendo “Cresta de Gourgs Blancs: Tal vez una forma distinta de sentir lo mismo.”

Posets Invernal: Hoy no, hoy no es ese día

Afuera está lloviendo. La noche hace un último esfuerzo por esconderse tras la niebla mientras Sofía, David, Marcos y un servidor nos pertrechamos con la ropa de faena. Son las 7.30 a.m. en el refugio de Ángel Orús, a 2200 metros de altitud en un clave privilegiado del valle de Eriste. El sueño se ha manifestado esta noche de diversas formas en función del sujeto, abarcando el mucho, algo, poco y nada…. A mí me ha tocado el poco, pero la peor parte se la ha llevado Marcos que le ha tocado el nada. No obstante la falta de sueño no va a ser excusa hoy, como no lo ha sido nunca. Seguir leyendo “Posets Invernal: Hoy no, hoy no es ese día”

Italia, el Cervino y la historia de la terminal

Suena la megafonía, una voz femenina insta a los pasajeros que deambulan por la terminal del aeropuerto de Bérgamo, a dirigirse hacia sus respectivas puertas de embarque. Mientras tanto, sentado en un “cómodo” y frío banco metálico, hago balance de los cinco días que hemos pasado en el norte de Italia y no puedo evitar esbozar una sonrisa al recordar todos y cada uno de los momentos de los que a continuación os hacemos partícipes.
Seguir leyendo “Italia, el Cervino y la historia de la terminal”

Vignemale: Lo normal no va con nosotros

El  gigante del Pirineo francés Vignemale, con sus 3298m de altitud se erige junto con sus hermanos pequeños  Montferrat (3.219m), el Cerbillona (3.247m) o el pico Clot de la Hount (3.289m) entre otros, como la punta más alta del circo de tresmiles situado en lo alto del valle de Ossoue,  constituyendo un paisaje a la altura de nuestras expectativas e ilusiones.

La vía clásica de ascensión se realiza desde dicho valle pernoctando en el refugio guardado de Bayssellance pero claro, si estáis aquí leyendo esto, os podréis imaginar que alguna cosilla habremos cambiado…. Seguir leyendo “Vignemale: Lo normal no va con nosotros”