Hulio.

Julio.

No existe mes mejor en el año. Y los que prefieren otro no saben lo que se pierden.

No les puedes culpar. No son conscientes que julio suena a cabañas en la montaña, construidas con cuerdas de tender y ramas de todos colores, y supongo que sabores.

Tampoco saben que julio suena a trepar por árboles, jugar al escondite por la noche, mirar puntitos blancos brillantes por encima de nuestras cabezas, y conversar hasta que se seque la boca. Seguir leyendo “Hulio.”

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Memorias karatekas I:

No sólo de montaña vive el hombre…

“Me coloco las protecciones. Espinillera izquierda, espinillera derecha. Mismo proceso con los patucos. El peto agobia, pero es obligatorio. Guantillas y bucal. Todo listo.

Me muevo con dificultad. Me gusta la simpleza en el combate, en sentirme ligero, rápido y ágil, sin tantas cosas que me limiten el movimiento. Aunque también prefiero no tener lesiones ni marcas desagradables, así que no me quejo. Seguir leyendo “Memorias karatekas I:”

Memorias escaladoras I:

Me alejo de la pared. Doy varios pasos hacia atrás para poder ver la vía con perspectiva. Visualizo cada paso, imagino cómo serán los movimientos, muevo las manos en el aire como si estuviera sintiendo la roca. Me dan consejos que ayudan, pero aún no sé a ciencia cierta cómo van a ser los cantos. Nunca he pasado por ahí.

La roca, negra como el carbón, por suerte no era señal de lo que estaba a punto de suceder. Seguir leyendo “Memorias escaladoras I:”

Seguimos sufriendo, seguimos disfrutando.

Parece contradictorio, pero dista mucho de estar opuesto.

Llevamos unos cuantos años subiendo montañas, conocemos donde está nuestra zona de confort. Creemos saber donde está nuestro límite momentaneo, donde fallamos, qué nos cuesta aprender, qué es lo que nos gusta.

Pese a conocer, o conocernos a nosotros mismos en este medio hay algo que nunca cambia. Seguimos sufriendo y disfrutando por igual. Seguimos mejorando, repitiendo los mismos errores y sobretodo, tenemos claro que este mundo es lo que nos llena. Seguir leyendo “Seguimos sufriendo, seguimos disfrutando.”

Salvador

Como toda buena serie policíaca, esta historia comienza con la llegada de un nuevo compañero. Salvador.

Salvador viene a cubrir el hueco que dejó mi anterior colega, “Tiburón”.
Tiburón era un tipo rápido, ágil y con mucho nervio. Su aspecto no pasaba inadvertido y su personalidad, arrollaba. Le llamaban así a causa de un bulto con forma de aleta en la chepa. Bonito no era, pero remataba su carácter.

Tiburón y yo recorrimos muchos kilómetros juntos. Cruzamos España de este a oeste unas cuantas veces; en verano, en invierno, de día y de noche. Viena y Bolonia fueron nuestras dianas más lejanas, y cuando necesitábamos una desconexión, la cornisa cantábrica era nuestro patio de recreo. Seguir leyendo “Salvador”

Abstinencia.

Abstinencia: Acción de abstenerse o privarse de alguna cosa.

A que acojona. Suena terrible. Privarse de algo, vaya tontería, pudiendo tenerlo todo ¿Verdad? O no. Porque no se puede tener y hacer de todo. Porque el que mucho abarca poco aprieta. ¿O sí?

A lo que vamos, que me voy por las ramas. 18 de junio de 2017. Faltan dos meses para el gran objetivo deportivo del año. Para recorrer una salvajada de kilómetros y llegar a Zermatt; para aclimatar, subir al refugio e intentar, al día siguiente, escalar el Cervino; y para volver, enseñar fotos y vídeos y contar una experiencia más, con cima o sin ella. Seguir leyendo “Abstinencia.”