Petrechema (2.371m) || Valle de Ansó

Cuando la monotonía del estudio te absorbe, es fácil olvidar que hay cosas muchísimo más importantes que un examen. Es sorprendentemente sencillo perder el norte, obnubilarte, cegarte. Quizás, incluso obsesionarte. A veces distingues bien esa línea, y otras no tanto. La suerte es tener gente que te recuerde lo esencial: furgoneta, montaña, esquí y nieve.

De esta última la cosa va escasa, porque el anticiclón está agarrado como una garrapata. A pesar de ello, Ari y yo decidimos viajar al Refugio de Linza, para volver a respirar aire limpio.

Nuestra idea es clara: esquiaremos lo que se pueda, sino, andando y con crampones, hasta el punto más alto de una cima a la que le tengo muchas ganas. Más por una zona desconocida para mí (y para nosotros), que por la esquiada en sí.

Seguir leyendo «Petrechema (2.371m) || Valle de Ansó»

Tuca Estibeta de Literola || Valle de Literola

La nieve ha caído en la frontera. Parece que Llanos de Hospital la conserva en condiciones excelentes. También en el valle de Literola, pero éste no la ha tratado tan bien.

Nuestro objetivo inicial es subir a lo más alto de la Tuca Estibeta de Literola, y disfrutar de, según dicen, uno de los mejores descensos del valle.

Comenzamos con los esquís a la espalda hasta salir del bosque. En apenas diez minutos nos encontramos en valle abierto y las primeras impresiones son poco prometedoras: ha hecho (y hace) mucho frío. Además, el viento ha soplado con fuerza y ha dejado la nieve de lo más irregular que hemos visto en nuestra corta experiencia. Zonas de puro hielo se intercalan con nieve polvo donde te hundes hasta la cintura si pisas sin esquís.

Seguir leyendo «Tuca Estibeta de Literola || Valle de Literola»

De Toronzué a Sanchacollons || Comienza el esquí de montaña

Lejos queda ya aquella última salida de esquí la temporada pasada, deslizándonos por las palas de la cara oeste del Frondiellas.

Estos últimos meses la escalada me ha tenido atrapado, captando la mayor de las atenciones, pero en cuanto se han dado las condiciones, hemos salido en busca de la nieve como despavoridos.

La cota de nieve presumía de estar baja, y enseguida rescaté una ruta que tenía en mente y que me hacía mucha ilusión recorrer: subir al Pelopín y bajar al pueblo de Otal, desde el túnel de Cotefablo. Pero, como en esto de la montaña hay que aprender a improvisar, ser flexible, y sobre todo, escuchar a los que saben más, en el parking nos advierten que las caras nortes están muy heladas, haciendo peligrosos los descensos, y que la mejor opción, si se quiere esquiar algo, es buscar la orientación sur, para que el débil sol de diciembre consiga transformar la nieve, dejándola crema y fácil de esquiar.

Seguir leyendo «De Toronzué a Sanchacollons || Comienza el esquí de montaña»

Frondiellas (3.060m) || Respomuso – Arriel

No tenemos muy claro qué hacer. Todavía queda nieve, pero hay que buscarla en altura. Además, estamos muy motivados con la escalada. Menuda decisión tan difícil… Ojalá todos los problemas de la vida fueran éstos.

Una reflexión nos lleva a decantarnos por un fin de semana de esquí de travesía: la roca siempre va a estar ahí, la nieve no.

Preparamos los bártulos y ponemos rumbo a La Sarra, para hacer noche en el refugio de Respomuso. El camino hasta el mismo está totalmente limpio, con lo que el porteo de todo el material (tablas y botas) se traduce en tres horas a ritmo tranquilo con una mochila pesada.

El valle está precioso. El verde aflora con fuerza, mientras que el blanco predomina en las altas cimas. Además, los barrancos bajan cargados de agua. Era de la primavera, como bien canta La M.O.D.A.

Seguir leyendo «Frondiellas (3.060m) || Respomuso – Arriel»

Maladeta Oriental (3.308m) || Valle de Benasque

Siempre había dicho que si algún día subía a la Maladeta sería mediante esquís. Esa inmensidad de palas, tan sostenidas y anchas, no podían descenderse andando. Me negaba a ello. El único problema era que por aquel entonces no tenía equipo de travesía, ni tan siquiera sabía foquear, ni esquiar en condiciones (esto último sigue igual).
Pero resulta que este año de encierros temporales me ha servido para aprovechar el tiempo al máximo, y focalizar mis energias y ganas hacia esos planes anotados en la libreta.
Los días previos a Semana Santa esquiando por zonas más técnicas de lo que venia haciendo (Tempestades, Feniás, Hoz de Jaca…) me dieron la confianza necesaria como para saber que podíamos poner nuestros ojos y corazón en los 3.308 metros de la Maladeta Oriental.

Seguir leyendo «Maladeta Oriental (3.308m) || Valle de Benasque»

Espelunciecha (2.396 m) || Formigal

La obsesión por atarse. La manía de hacerlo. En una muestra de ego, de supervivencia, de miedo. En una señal de seguridad, o inseguridad;  en un “sigamos a la marabunta”; en un “si todo el mundo lo hace, yo también”.

Atarse, para demostrar que puedes hacerlo, aunque en realidad no tengas otra opción. O no la quieras tener.

Atarse a las obligaciones, a las responsabilidades, a la rutina. Atarse al otro extremo de la cuerda, sin pensar que hay al otro lado. Sin entender que, en la mayoría de las ocasiones, no importa el cómo, ni tan siquiera el con quién. Por qué atarse, sigue siendo la pregunta más difícil, la ecuación más compleja, la ruta más abrupta. Seguir leyendo «Espelunciecha (2.396 m) || Formigal»